Este estilo apuesta por la líneas rectas, superficies lisas y organización, pretende ser practico y funcional.
Se basa en un mobiliario simple, en tonos oscuros de maderas o negro, que dan a las habitaciones una impronta elegante y sofisticada. Los colores crudos, blancos y los tonos de rojos también forman parte de la paleta cromática moderna, ayudando a destacar las lineas rectas que son la esencia de esta decoración.Una de las alternativas para pintar las paredes, es formando paneles de varios colores, la más utilizada en este tipo de decoración es el blanco y el negro.
En el estilo moderno no utilizamos demasiados objetos decorativos, por el contrario, unos pocos, muy bien seleccionados, ubicados estrategicamente en cada estancia.
Se busca mantener el orden en los ambientes en este tipo de decoración, exentos de caos y aprovechando mejor los espacios.
El estilo moderno se caracteriza por ser a la vez clásico y elegante, pero versátil también, poniendo un sello distinto a cada estancia de la casa. Puede resultar un estilo menos acogedor que otros, como decíamos más apropiado a gente joven, dinámica y que no busque un ambiente familiar como por ejemplo con niños, ya que dificultarian la premisa de orden que requiere este estilo.El moderno es un estilo muy versátil, adaptable a diferentes gustos y siempre en constante evolución. Con buen gusto y criterio se pueden obtener las combinaciones deseadas.